DEFINICIONES
CLAVE QUE SUSTENTAN EL PERFIL DE EGRESO
El perfil de egreso se
sustenta en cuatro definiciones clave: (1) las competencias, (2) las
capacidades, (3) los estándares de aprendizaje y (4) los desempeños. En
realidad, estos cuatro se entrelazan armoniosamente y nos permiten alcanzar
metas y objetivos a corto, mediano y largo plazo.
Un primer acercamiento nos
permite descubrir cierta relación de complementariedad entre las dos primeras
definiciones. Esto significa que el dominio de varias capacidades me permite
ser “competente”, aunque definitivamente este “ser competente” no implica el
logro aislado de cada una de estas capacidades ni una simple sumatoria. Y, al
revés, sucede que el dominio de una capacidad me permite ser más competente. No
obstante, habría que aclarar que la competencia es mayor en tanto supone el
dominio contextualizado de varias capacidades. Contextualizado en el sentido de que es en una situación conflictiva real que yo busco la solución de la cuestión y en donde yo mismo demuestro ser competente o no.
Más específicamente, las
competencias implican conocimientos, habilidades y actitudes. Y, he aquí un
punto clave en el desarrollo de las competencias – que constituyen operaciones
complejas-, pues no se puede pretender solo desarrollar una de estas áreas, ya
sea solo conocimiento o solo habilidades o solo actitud. En consecuencia, alguien
con mucho conocimiento y, quizá, con varias habilidades desarrolladas, pero
carente de las actitudes adecuadas a la circunstancia, será, sin duda, poco
competente. Lo mismo podría decirse de alguien que tiene toda la actitud y el
conocimiento, pero que no tiene las debidas habilidades. En síntesis, se puede
afirmar que estos tres conceptos: (a) conocimiento, (b) habilidad) y (c)
actitud se encuentran en el mismo nivel respecto a la competencia:
El desnivel entre algunos de estos y el no equilibrio
de ninguna manera nos llevaría a buen puerto. Pongamos como ejemplo el
siguiente caso concreto:
El colegio “Sin Fronteras” va a
participar en un encuentro interescolar sobre el medioambiente y se ha pedido a
cuatro alumnos elaborar un discurso que se centre en el cuidado del agua. El
profesor Sánchez, por encargo del director de la institución educativa, ha
encargado a cuatro alumnos de quinto de Secundaria este trabajo y ha nombrado a
Daniel Fernández como jefe de grupo. Daniel es el primer puesto de su grado, es
decir, tiene el conocimiento suficiente sobre el tema. Los otros tres alumnos
que lo acompañan no son menos capaces, todos destacan y tienen la mejor actitud
para sacar adelante el proyecto. Especialmente, Pedro, que tiene una habilidad
de oratoria por encima del promedio.
No obstante, hay un problema: la actitud no
cooperativa de Daniel. Este quiere acaparar toda la atención y no consulta con
sus compañeros sobre el contenido, menos aún sobre quién es el más idóneo para
presentar el discurso, sabiendo él que Pedro lo podría hacer mucho mejor. En
consonancia, él mismo se ha autoproclamado como el indicado para presentar la
disertación. Los demás alumnos del grupo se han limitado a observar la falta de cooperación del jefe
de grupo y solo comentan negativamente de él. Tampoco se animan a informar al
profesor Sánchez sobre lo que está sucediendo. Dicha actitud del alumno que
lidera el grupo hace que, llegado el día, el aporte no sea el que se espera y
hasta se ha catalogado de una participación poco preparada.
El ejemplo anterior, ilustra, entonces, el error
de poner por encima cualquiera de estos componentes (conocimiento - habilidad –
actitud).
Las definiciones 3 y 4 no son menos importantes, pero dichos objetivos
son descripciones de los diferentes niveles y actuaciones específicas que se
pueden observar en el camino hacia el desarrollo de determinada competencia. Los
primeros, esto es, los estándares de aprendizaje constituyen –en sus ocho
niveles- el camino por recorrer para llegar a ser realmente competentes y son a la vez el punto de
llegada y de referencia para trabajar programaciones, evaluaciones, etc. Los
segundos, en cambio, son descripciones de las diversas actuaciones que puede
tener el alumno respecto al estándar de aprendizaje, lo que implica una especie
de rúbrica que objetiviza lo cerca que el alumno puede estar para alcanzar
determinado nivel de la competencia. Se describen, obviamente, algunas
actuaciones, de las muchas que puede haber.
En simple, los estándares y los desempeños hacen manifiestas las diversas competencias con sus respectivas capacidades, es decir, las hacen tangibles,
observables y medibles.
Finalmente, es el desarrollo de las 31 competencias lo
que se busca alcanzar al final de la Educación Básica Regular. Es, pues, como su mismo nombre lo indica, el resultado, la meta, el norte. En otras palabras, el perfil de egreso.
Yo lo entiendo asi , las competencias , son conjuntos de capacidades y estas son los RECURSOS para actuar de manera competente , utilizando : Conocimientos, habilidades y actitudes.
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